domingo 26 de diciembre de 2010

EL DISCURSO DE NAVIDAD DEL REY

Escuché, sin prestar demasiada atención, el discurso del rey en la noche del 24 de diciembre y como no encontré nada referente a solidaridad, justicia, anuncios de apoyo a los más desfavorecidos, lo leí posteriormente. Y entonces mi decepción fue mayúscula.

Ese discurso me ha producido pena y frustración.

Me imagino la cena de los grandes representantes de la patronal que se reunieron recientemente con Zapatero para exigir un giro de la economía aún más liberal, comiendo opíparamente y bebiendo sin parar, sin pensar un segundo en tanta miseria que dejan en este negro 2010. Ni ellos, ni el rey, han pensado ni un momento en tantas miles de familias que han picado el anzuelo consumista y que se han endeudado en estos últimos años, incluso, con la ayuda de los prestamistas televisivos, para cenar, en estas fechas tan "señaladas", como los ricos. Después de las fiestas volverán a pensar en hipotecas imposibles y en empleos precarios. Pero esta nochebuena ni el rey, ni los banqueros mafiosos y los políticos corruptos han pensado en los marginados de la sociedad, en esos 5 millones de parados que sufren en familia o en soledad todos los días; no han pensado en esos pensionistas, viudas y viudos cuatrocientoseuristas que en su soledad “celebran” una noche mala, de recuerdos, de sueños incumplidos, de depresiones; no se acuerdan para nada de esos millones de curritos ahogados en la hipoteca, ni en esos trescientosmil seres humanos, junto a sus familias, que en este nefasto 2010 se han quedado sin vivienda. Imaginemos que fiestas de navidad están pasando, aunque muchos conocemos los efectos o los vamos a conocer bien pronto.

En un momento dado tuve la ligera esperanza de que al rey se le cruzaban los cables y atizaba a los bancos. Pero no, no ocurrió eso. Se limito a leer el manifiesto capitalista que consiste en más competitividad, más sacrificios, más austeridad,más reformas “necesarias”… pero no dijo nada sobre las causas y los verdaderos causantes de la crisis. Nada.

Por lo tanto me temo que esta nochebuena ha sido una noche triste para millones de seres humanos que desean que algún dia todas las noches sean buenas, pero que comprueban que los indicios que llegan del poder son cada vez más negros para ellos y cada vez más luminosos para los capitalistas financieros con sus aliados, como el rey y los políticos de los partidos del poder a la cabeza.

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